En el fútbol de Guatemala hay jugadores que son recordados por sus títulos, otros por sus goles y algunos por su talento. Pero también existen futbolistas que son recordados por algo más fuerte: la lealtad. Uno de esos nombres es Nelson Noel Morales, considerado por muchos como uno de los mayores referentes en la historia de Cobán Imperial.
Durante muchos años, Nelson se ganó el respeto dentro y fuera de la cancha debido a su forma de jugar, que solia ser seria, ordenada y limpia. Por eso muchos aficionados lo llegaron a conocer como «El Patrón de la defensa» o «El Reloj Suizo». No era un jugador que buscara llamar la atención con palabras, prefería hablar jugando.
En su mejor momento despertó el interés de equipos importantes de la capital. Municipal, Comunicaciones y también USAC pusieron sus ojos sobre él por el gran nivel que tenía. Cualquier jugador podría haber visto esas oportunidades como un gran paso en su carrera, pero Nelson tomó otro camino.
Muchos piensan que él nunca quiso jugar en Rojos o Cremas por rivalidad, pero la historia parece ser más simple y también más especial. El propio Nelson explicó que se sentía feliz donde estaba. Se sentia cómodo con su gente, con la afición, con su familia y con el ambiente que tenía en Cobán. Además, confesó que nunca le llamó la atención vivir en la capital.
Incluso en una ocasión contó entre risas que cuando Cobán estaba en la misma categoría, comentó que jugar contra su propio equipo no era algo que quisiera hacer. Aunque lo dijo en forma de broma, muchos aficionados entendieron el mensaje detrás de esas palabras: Cobán ocupaba un lugar muy grande en su corazón.
Lo curioso es que la decisión no afectó negativamente su carrera. Nelson siguió construyendo una trayectoria importante y levantó títulos con equipos departamentales. Fue campeón con Cobán Imperial en el 2004, luego con Jalapa en el 2009 y más adelante con Xelajú MC en el 2012.
Hoy, muchos años después, su nombre sigue siendo recordado por la afición cobanera. Porque algunos jugadores pasan por un club y otros se convierten en parte de su historia. Nelson Noel Morales pertenece a ese segundo grupo.
En tiempos donde el fútbol cambia muy rápido, historias como esta recuerdan que algunas veces el amor por una camiseta vale más que cualquier otro camino.


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